Eguía 12
Vivienda de 130 m² que cuenta con salón, comedor y cocina unidos en un sólo espacio amplio y luminoso, 3 habitaciones, 2 baños y lavadero.
En esta ocasión, regresamos al mismo edificio en el que, anteriormente, ya habíamos llevado a cabo la reforma de la vivienda de los vecinos del piso inferior.
Con un diseño contemporáneo concebida para combinar funcionalidad, calidez y una cuidada selección de materiales, en la vivienda se instaló un laminado colocado en espiga, aportando continuidad visual con la cocina. Los techos se remataron con cornisas de escayola de líneas clásicas, que realzan la arquitectura interior y aportan carácter a cada estancia.
Uno de los elementos importantes del proyecto es el cierre acristalado de aluminio con acabado efecto madera, que permite independizar la cocina con salón/comedor, pero al mismo tiempo manteniendo la entrada de luz natural y reforzando la sensación de amplitud. La cocina, realizada íntegramente a medida, se integra con el resto de la vivienda mediante una cuidada selección de materiales y soluciones de almacenaje que aprovechan al máximo el espacio.
Todo el mobiliario fue diseñado a medida, armarios que combinan frentes lacados en el hall y acabados en estratificado en dormitorios para conseguir un equilibrio entre diseño, resistencia y funcionalidad. Las paredes se enriquecen con junquillos decorativos, aportando textura, personalidad y un acabado sofisticado en el comedor y el pasillo.
En cuanto a la zona destinada a los dormitorios infantiles, actualmente ambos espacios permanecen conectados mediante un sistema de puertas correderas que permite disfrutar de una amplia zona común manteniendo, al mismo tiempo, la independencia de cada dormitorio. Esta solución posibilita que, cuando las necesidades de la familia cambien, puedan convertirse fácilmente en dos habitaciones completamente independientes sin necesidad de realizar nuevas obras.
El baño infantil introduce un toque de frescura y personalidad gracias a la combinación de revestimientos en tonos azules y papel vinílico decorativo, creando un espacio alegre, dinámico y pensado para acompañar el crecimiento de los más pequeños.
También se creó una estancia a modo de lavadero, albergando lavadora y caldera y tendedero.
El resultado es una vivienda donde cada detalle ha sido cuidadosamente estudiado para lograr un equilibrio entre diseño y funcionalidad. Un proyecto que refleja el cuidado por los acabados, la personalización de cada elemento y la búsqueda de espacios que evolucionen junto a quienes los habitan.
Contratista – Dirección de obra: Eduardo Gallo
Interiorismo y decoración: Jorge García Cascán















