Gran Vía

Vivienda de 140 m² : Salón-comedor, cocina comunicada con cierre acristalado, lavadero, 4 dormitorios, vestidor y 3 cuartos de baño, dos de ellos en suite.

Esta vivienda ubicada en la céntrica Gran Vía, necesitaba adaptarse a una familia de 5 miembros. Por ello redistribuimos todo el espacio consiguiendo un dormitorio para cada miembro, 1 baño público al que acceder desde el pasillo, y 2 baños en suite. El piso, de estructura de hormigón, cuenta con una zona principal compuesta por un amplio salón-comedor y una cocina comunicada al mismo gracias a su cierre acristalado con perfilería de aluminio lacada negra.

Las protagonistas de esta estancia son las ventanas en forma de arco que dan a la calle principal, junto con el espectacular solado laminado en espiga que recorre toda la vivienda, incluida la cocina, siendo un imprescindible desde las primeras ideas de los dueños para la reforma.

Se añadió una pared decorada con junquillos moldurados como punto de atención.

Todos los techos se han aislado con pladur y lana de roca como aislante térmico y acústico, así como la fachada principal que se ha insuflado para conseguir el mismo efecto. Los baños cuenta con foseados de pladur con iluminación de led indirecta en las duchas. La cerámica elegida para los suelos de los baños es la protagonista de estas estancias, acompañados por azulejo neutro en las paredes.

Las puertas de paso una vez más, son el modelo Hopper de un rectángulo rebajado lacadas en blanco, un clásico contemporáneo que da un toque de distinción a la vivienda, con herrajes y manillas negras como contraste visual.

Una vez más, nos encargamos de instalar los muebles de cocina, electrodomésticos y encimera porcelánica de la marca Laminam.

Las impolutas paredes blancas crean un lienzo que irán vistiendo sus inquilinos según se vayan instalando en la vivienda.

Contratista – dirección de obra: Eduardo Gallo

Interiorismo y decoración: Jorge García Cascán y Ana Hdez. Martín